[film clip festuring Edificio Carrión from El día de la bestia, Spanish text from Elizabeth Cox]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El edificio Carrión, conocido popularmente como el edificio Capitol, es tal vez, el edificio más famoso hoy en día de toda la Gran Vía madrileña “the Gran Vía is arguably Madrid’s – and perhaps Spains’s – most recognizable avenue” (Richardson, 2003: 333). Fue construido entre los años 1931 y 1933 por los arquitectos Luis Martinez Feduchi Ruiz y Vicente Eced y Eced. El emblemático edificio está hecho de granito y hormigón y se encuentra en una de las zonas más céntricas de la urbe española, entre las calles Jacometrezo y la Gran Vía, en la Plaza de Callao. Se lo considera uno de los mejores ejemplos arquitectónicos vanguardistas de estilo art-deco. En el momento de su construcción fue todo un logro modernista. “A study of the evolution of the building’s façade could read as a history of Spain’s entrance into modern capitalism” (Larson, 2011: 62). Muestra una construcción que lanzó a la ciudad a su etapa más moderna y todavía hoy sigue reflejando una fachada actual, a pesar de tener ya más de ochenta años. Este edificio es, indudablemente uno de los mayores símbolos arquitectónicos de la modernidad en España. Es la razón por la cual fue usado en varias películas para representar la moderna imagen urbana madrileña.

Aunque al momento de su terminación el Carrión sirvió para hacer una clara comparación entre Madrid y Nueva York, la construcción del Capitol fue inspirada en otra capital europea, Berlin, y no en la gran metrópolis americana. Sobre todo la sala de cine que tenía surgió de una visita que el joven arquitecto, Feduchi, realizó a la capital alemana. “Tras la apertura del Capitol de Poelzig en 1924 la geografía urbana alemana se llenó de Capitoles, lo que también sucedió en España tras la apertura del cine madrileño” (Baker, 2009: 286). El hotel fue el primero en Madrid diseñado como una serie de pequeños apartamentos.

El edificio Carrión está ubicado en un lugar clave del centro urbano madrileño. La Gran Vía fue construida entre 1910 y 1952 y se divide en tres tramos. La Gran Vía “fue en sus inicios decimonónicos un proyecto de clara inspiración haussmanniana que se planteó por primera vez en 1862 con el propósito de unir la recién reformada Puerta del Sol y la plaza de España” (Baker, 2009: 23). El edificio Capitol fue construido durante el tercer tramo y ocupaba un lugar de gran importancia pues era el enlace de Callao con el tercer tramo de la Gran Vía. “Era, además, la pieza que completaba y hacía que cuajara el llamado barrio cinematográfico” (Baker, 2009: 286). Durante esta época, esta área de la Gran Vía se fue transformando poco a poco en la réplica neoyorquina de Broadway.  “El Capitol, por lo tanto, se distanciaba mucho de los demás cines de estreno, los de la Gran Vía incluidos, y se equiparaba al precio de las butacas de los teatros, generalmente de tres pesetas, por lo que en este caso el cine dejaba de tener el atractivo de ser un espectáculo barato” (Baker, 2008: 169)

La construcción del edificio Carrión no fue fácil de lograr. El inversor económico y dueño de tal emprendimiento (y que le diera el nombre al edificio), Enrique Carrión, Marqués de Melín, tuvo que tramitar la autorización de esta construcción por más de un año. Los inspectores municipales seguían negando los permisos debido a que se excedía de la altura reglamentaria municipal para esa época. Carrión sabía que estaba en posesión del mejor emplazamiento de la Gran Vía, y no estaba nada dispuesto a sacrificarlo en aras de la burocracia municipal. De hecho, Carrión siguió luchando por conseguir el permiso, el insistió en que había tres aspectos que fundamentaban el edificio, “en primer lugar la necesidad estética de la torre y la relación entre exterior e interior, en segundo lugar su escasa rentabilidad, y, por último, el embellecimiento de la ciudad” (Baker, 2009: 290). Finalmente, cuando fue aprobado, ya tenía el primer piso construido por lo que sólo faltaba terminar de hacer los 16 pisos superiores. “The architecture of the Gran Vía presented a symbolic and architectural façade of Western modernity” (Divine, 2012: 351).

El edificio fue construido utilizando las últimas técnicas y tecnologías americanas y alemanas. “También introdujo un buen número de innovaciones estructurales importadas de edificios diseñados en otros países” (Compitello, 2003: 339). Fue el primer edificio madrileño con aire acondicionado central. Constaba de un café, una sala de fiestas, un salón de té, un bar americano, y un restaurante, además del cine y el hotel de apartamentos. Desde sus comienzos su fachada fue decorada por todo tipo de anuncios publicitarios. “Major corporations—mostly international—have always paid top dollar to put their advertisements on the façade of the Capitol building” (Larson, 2011: 62). El edificio era como una réplica neoyorquina de Times Square con los carteles publicitarios iluminados de diferentes marcas. Hoy en día, después de unas reformas en los últimos años, sólo le queda un cartel publicitario luminoso que lo hace fácilmente reconocible internacionalmente, es el cartel de Schweppes. “De hecho, se podría estudiar la evolución del consumo en España según las transformaciones de la publicidad que adorna los edificios como el Capitol” (Compitello, 2003: 340).

Es interesante observar los cambios que la construcción de este, famoso y emblemático, edificio produjeron en la mundo contemporáneo de esa época en Madrid. La Gran Vía les daba la posibilidad a los ciudadanos de completar sus deseos consumistas y capitalistas que iban surgiendo en ese momento. Esta nueva mentalidad que los almacenes, restaurantes, hoteles y carteles van creando, empujan a la gente a transformarse en lo que se consideraba una cultura nueva, moderna, y diferente. Una cultura parisina o neoyorquina a la que cada vez más madrileños aspiraban llegar. “Si, Manhattan es la piedra de Rosetta del siglo XX, la Gran Vía y en particular el edificio Capitol nos ha de servir de modo similar en este apartado para discernir la etiología y el destino de cierta modernidad madrileña” (Ramos, 2010: 168).

En el film “El Día de la Bestia” de Álex De la Iglesia (1995), el director usa la fachada del edificio donde se resaltaba el conocido cartel iluminado de Schweppes cuando trata de resaltar la tendencia consumista que se está dando en esta época modernista de Madrid. “Al igual que con los otros edificios que son parte de las varias fases de trabajo de la Gran Vía, la relación entre acumulación y consumo es evidente. Esto es especialmente cierto en edificios que, como el Capitol, fueron construidos en esquinas” (Compitello, 2003: 339). Esta ubicación les da una posición privilegiada, ya que los transeúntes o vehículos podían fácilmente verlo desde muchos ángulos diferentes. Por esa razón se convierte en un espacio destacado para la publicidad de productos asociados con la llegada de la modernidad. Como he dicho anteriormente el edificio Carrión fue construido durante la tercera fase de la extensión de la Gran Vía. España estaba pasando por un momento importante en cuanto a su desarrollo urbano y quería probar y mostrarle al resto de Europa que Madrid era el nuevo centro urbano y cosmopolita. Allí se estaban edificando no solamente centros de recreación sino también tiendas y empresas importantes. El uso de De la Iglesia del edificio capitol en su película es una crítica al consumismo capitalista que se estaba dando en la época. Las publicidades en su fachada ejemplifican la necesidad del momento de usar un lugar icónico de una forma puramente comercial “the film can be taken as a critique to contemporary urban Spain at a moment when its self-satisfaction is high” (Triana-Toribio et al., 2007: 176)

Por su historia, ubicación, y por los cambios que introdujo y produjo con su inauguración, el edificio Capitol es uno de los íconos de la Gran Vía. A pesar de los años que lleva desde su construcción, su estatus permanece intacto. Es un referente importante de la cultura madrileña. En sus comienzos fue una arquitectura innovadora y multifuncional. Sus propagandas en su fachada han ido reflejando la cultura popular del momento. Sin embargo, siempre se ha mantenido con su intención original, la de ser un símbolo icónico y elegante ubicado en una esquina influyente. Ha logrado perdurar con los tiempos y como consecuencia ha  aparecido en numerosas, y famosas películas. En una de las películas más famosas en las que se lo aprecia “El Día de la Bestia” de Álex de la Iglesia se lo usa para demostrar las tendencias consumistas y capitalistas del momento. El edificio Capitol en esta película refleja “sin duda la lógica de la cultura del consumismo y el espectáculo de esta España postolímpica” (Cabrera, 2003: 90).

 

                                                       References

   Baker, E., (2008) La Cinelandia de la Gran Vía madrileña, 1926-1936. Ayer, No 72, Espectáculo y Sociedad en la Espana contemporánea. (2008), pp. 157-181.

   Baker, E., (2009). Madrid Cosmopolita. La Gran Vía, 1910 – 1936. Villaverde Editores. Cap. 1: Entre el Casticismo y la Vida Cosmopolita. Cap. 4: Cinelandia.

   Cabrera, L.M., (2003). Nuevas representaciones culturales en la España postolímpica: El día de la Bestia de Alex De la Iglesia. pp. 79-91 

   Compitello, M., (2003). Del plan al diseño: El Día de la Bestia de Alex De la Iglesia y la cultura de la acumulación flexible en el Madrid del Postcambio. Madrid de Fortunata a la M-40. Un siglo de cultura urbana. pp. 326-351.

   Divine, S., (2012). Genre, Space and the Role of the Individual in the films of Álex De la Iglesia. pp. 335-356.

   Larson, S., (2011). Constructing and Resisting Modernity: Madrid 1900 – 1936. Iberoamericana – Vervuert – 2011. Chapter 2: Building Modern Madrid. (pp. 33 – 67)

   Ramos, C., (2010). Construyendo la Modernidad. Escritura y Arquitectura en el Madrid Moderno. (1918 – 1937). Ediciones de la Universidad de Lleida, Lleida, 2010. (pp. 166 – 196) 

   Richardson, N., (2003). Youth Culture, Visual Spain, and the Limits of the History in Alejandro Amenabar’s Abre los ojos. Revista canadiense de studios Hispánicos, Vol. 27, No. 2 (Invierno 2003), pp. 327-346.

   Triana-Toribio et al., (2007). Intoduction. The Cinema of Álex De la Iglesia. pp. 1-32.

   Triana-Toribio et al., (2007). Cap. 2. El día de la bestia (1995): comedy, subcultures, televisión. pp. 54-75.