[Spanish video by Neil Turner, Spanish text by Gillian Locklar]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

            Al principio de la construcción de la Gran Vía, Madrid no era una ciudad moderna ni industrial.  Los edificios del primer tramo de la Gran Vía eran sencillos y la arquitectura no era nada remarcable.  Sin embargo, la creación del segundo tramo cambió la personalidad de la calle.  Introdujo negocios del ocio, específicamente el cine, y otros negocios modernos.  El edificio Telefónica, específicamente, cambió el carácter de la Gran Vía y, por eso, la ciudad de Madrid: “Con la Telefónica cambiaba radicalmente el carácter de la Gran Vía, porque con ella entraba la nueva avenida, y con ella Madrid, en las edificaciones de gran altura” (Baker 2009: 45).  (Para ver una foto del edificio Telefónica, haz clic aquí). A causa de su arquitectura y propósito, se dice que la Telefónica es uno de los edificios más importantes de la calle: “El de la Telefónica es, sin duda, el edificio más emblemático de este trozo de la avenida” (Ramos 2010: 190).  Este edificio representaba la nueva arquitectura, el crecimiento económico, el modernismo, y otros cambios de la sociedad de Madrid.

Lewis S. Weeks e Ignacio de Cárdenas eran los hombres responsables por el diseño y la construcción de la Telefónica.  Weeks, un arquitecto norteamericano, diseño el plan original del edificio y Cárdenas, un arquitecto español era responsable por construir la obra y añadió unos elementos modernos: “Edificio diseñado por el arquitecto norteamericano Lewis S. Weeks, el arquitecto español Ignacio de Cárdenas dirigió la obra y fue autor de los elementos ornamentales neobarrocos que, dada la escasa calidad de del diseño de Weeks, no desdoraron la obra ni mucho menos” (Baker 2009: 45).  Cárdenas fue enviado a Nueva York para trabajar con Weeks porque su equipo quería mantener la modernidad en la arquitectura y creía que un americano podía ayudar: “El segundo paso en la definición del proyecto se produce cuando Cárdenas es enviado a Nueva York porque ‘los americanos estaban en la idea de que en España estábamos atrasadísimos en todo lo relacionado con la arquitectura moderna’” (Navascués Palacio 1992:26). 

Los planos para el edificio fueron terminados en 1926, después de un proceso largo de revisar y modificar: “…todos los planos de estructura del edificio están terminados en agosto de 1926, si bien durante el proceso […] fueron revisados y modificados parcialmente algunos de ellos” (Navascués Palacio 1992: 31).  La construcción de la Telefónica fue completa al fin del año 1928 y era uno de los primeros edificios del segundo tramo de la Gran Vía.  Durante esta época, la altura de los 81 metros de la Telefónica fue impresionante porque fue el primer rascacielos de la ciudad: “El edificio de la Telefónica fue el primer rascacielos de Madrid y uno de los pocos que se construyeron por aquellos años” (Ramos 2010: 190).  Además la gente lo considera el primer rascacielos de influencia americana en toda Europa: “…ha sido definida como el ‘primer rascacielos americano europeo’” (Pilato Iranzo 2003: 101).  La Telefónica introdujo un estándar nuevo para la altura de los edificios: “[…] es indudable que abrió una brecha, produciendo un gran cambio de escala” (Baker 2009: 45).  

No sólo fue la introducción de un estándar nuevo de altura, sino también de la construcción: “Madrid pusieron en pie un esqueleto metálico en un tiempo muy breve que representaba el inicio de una nueva etapa en la historia de la construcción” (Navascués Palacio 1992: 34).  (Para leer más sobre este rascacielos, haz clic aquí).

El uso de los elementos barrocos marcó el estilo del tiempo:  “Los edificios que construyen en los dos primeros tramos de la Gran Vía responden a un enfoque historicista, que llevará por ejemplo el uno del barroco en la fachada del edificio de la Compañía Telefónica” (Ramos 2010: 172).  El estilo barroco era especialmente popular en España durante estos años: “Dado el carácter esencialmente español que por sus servicios tiene la compañía, hemos tratado las fachadas en estilo barroco, tan madrileño y tan español” (Navascués Palacio 1992: 36).  Cárdenas quería dar un sentido de lo moderno al edificio como se podía ver en los rascacielos norteamericanos: “Es curiosamente el arquitecto español Ignacio de Cárdenas, encargado de llevar a cabo la construcción, que propone darle un aire más moderno, inspirado precisamente en la arquitectura de los rascacielos norteamericanos” (Ramos 2010: 190).    

El edificio fue construido como iniciativa por una compañía norteamericano de las telecomunicaciones, International Telephone and Telegraph (ITT).  La demanda por la gente por las telecomunicaciones estaba creciendo rápidamente durante estos años: “Como empresa la Telefónica suponía la modernización de las telecomunicaciones primero en Madrid y, a continuación, en todo España, en respuesta a una demanda que desde los años de la Primera Guerra Mundial crecía con gran rapidez” (Baker 2009: 44).  ITT compró el negocio español muy nuevo que se llamaba Compañía Telefónica Nacional de España y construyó la Telefónica en el centro del capital por una razón específica: “The American Company wanted to construct a building in the very center of the busiest part of town in no small part so that the building itself could be an advertisement for the new corporation” (Larson 2011: 61).  Los americanos trabajaban con los españoles para crear un negocio exitoso dentro de este edificio: “The result is what we see today: an American-looking, functional stone monument to international capital.  I was constructed by Spanish workers but under the instruction of the American building company Clark, MacMullen and Riley with amazing speed using the latest techniques in reinforced concrete” (Larson 2011: 62).  (Para leer más sobre International Telephone and Telegraph (ITT) haz clic aquí).

La telefónica representaba el crecimiento económico de Madrid y la entrada en la modernidad: “La construcción del edificio y la llegada del teléfono automático señalan la entrada irreversible de la ciudad en la modernidad” (Ramos 2010: 176).  No sólo la modernidad de la arquitectura, sino también la modernidad del mundo de trabajo.  En 1930, casi 1,800 personas trabajaban dentro del edificio, incluyendo 150 mujeres: “En esta época, en que la incorporación de la mujer al mundo del trabajo era escasa, contribuyeron a dar una imagen de modernidad a la propia Compañía e incluso al paisaje urbano de la Gran Vía y de todo Madrid” (Historia).  Durante estos años, el femenismo empezaba de aparecer más y más a menudo en la literatura y las noticias.  Era la hora de que las mujeres se uniéran al mundo laboral.  Larson (2011) menciona una cita de El nuevo romanticismo por Díaz Fernández (1930): “la sociedad es manca, porque le falta el brazo activo de la mujer” (131).  La inclusión de las mujeres en este lugar de trabajo añadió mucho a la fachada moderna que quería ITT.  (Para leer más sobre la historia de mujeres en España en el siglo veinte, haz clic aquí).

Gracias al diseño de Weeks y Cárdenas, el edificio Telefónica causó un cambio de la arquitectura y la sociedad de Madrid y el resto de España.  La construcción de los edificios después de la Telefónica siguió un diseño muy similar a este edificio moderno: “En unos pocos años se construyó por todo el territorio nacional una auténtica ‘Ciudad Telefónica’” (Pilato Iranzo 2003: 101).  Este edificio con una altura de 81 metros puso el estándar para el resto de los edificios de la Gran Vía y mostró la entrada de Madrid en el mundo moderno.  (Para leer más sobre la arquitectura en la Gran Vía, haz clic aquí).

 

Referencias

Baker, E. (2009). Madrid cosmopolita: La Gran Vía 1910-1936. Madrid: Marcial Pons Historia.

Historia del edificio. Fundación Telefónica. Retrieved from http://espacio.fundaciontelefonica.com/historia-del-edificio/

Larson, S. (2011). Constructing and Resisting Modernity: Madrid 1900-1936. Madrid: Iberoamericana.

Navascués Palacio, P. (1992). El edificio de la compañía telefónica en Madrid. Rehabilitación del edificio de la Telefónica en la Gran Vía de Madrid. Dragados, 25-47.

Pilato Iranzo, A. (2003). Los edificios de la Telefónica en Valencia (1926-1928). Ars Longa, 12, 101-112.

Ramos, C. (2010). Construyendo la modernidad: Escritura y arquitectura en el Madrid moderno (1918-1937). Lleida: Edicions de la Universitat de Lleida.